jueves, 12 de agosto de 2010

Y ahora...





Cuando llega la hora de las incertidumbres
brótanme las preguntas
que aparentan crecer sin respuestas.

Cierro las persianas por un rato
para engañar el corazón y  la mente.
Me dedico a razonar problemas abstractos,
y dejo que desfilen
conceptos oscuros e intrincados
sobre las arrugas consternadas de mi frente.

Sé que no pasará mucho tiempo.
Sé que de pronto todo se aclara.
Y la calidez de tu mano sobre la mía
me devolverá
a la vida…

Soy consciente
de toda tu alegría concebida
en cada acto premeditado
para conformar  mis exigencias.

Sé que trabajas contra todo.
Sé que no te es suficiente.
Sé de tu fortaleza de ilusiones
que sufre derrumbes permanentes.


Y ahora que lo sé,
construyo los cimientos
para  fundar los vínculos nuevos,
y las corazas que nos protejan,
y las murallas de amor que necesitamos
para vivir entre la gente.




Dea Bea Agosto 2010

4 comentarios:

Mª Teresa Sánchez Martín dijo...

Todas las incertidumbres ceden ante estos emocionantes versos: "Y la calidez de tu mano sobre la mía me devolverá a la vida" y "las murallas de amor que necesitamos para vivir entre la gente" defienden de las dificultades a quienes se aman.

Bellísimo poema, lo he sentido en el corazón.

Besos
Teresa

DeaBea dijo...

Gracias por visitarme y así permitirme el compartir con otros .
Abrazo
Bea

teresa ternavasio dijo...

yo digo que todas las incertidumbre, no tapan la belleza del poema - un abrazo - teresa

DeaBea dijo...

Gracias compañera de taller, creo que la poesía es eso: belleza a pesar de todo. Por eso no sólo en la literatura hay poesía. Creo que es muy bueno para nosotras poder detectar la poesía en cada momento de vida.