miércoles, 21 de mayo de 2014

Ser un cero






Debo aprender a ser
un cero a la izquierda:
sin aristas que agredan
ni contenidos que confundan.

Que ni sume ni reste
y sobre todo
que no divida- a la gente.

Sin afirmaciones ni negaciones
que casi no exista:
un cero transparente.


Testigo callado y discriminado
que no ayuda ni molesta
no agrega ni desagrega.

Un ente distraído
con sus medallas
opacas de repente.

Un cero,
la propia desilusión del uno
la presencia precaria y reticente.

Un cero,
tarea que revive cicatrices,
y  que duele…¡siempre duele!




1 comentario:

RAFAEL ROLDÁN AUZQUI dijo...

En ello va toda un ars poética, donde ser 0 vale la pena!!! Felicitaciones, Bea.