
Aquí estoy
es viernes y estoy sola.
Sola, en la noche planificada
siete días antes,
con detalles,
organizada,
para salir de la rutina.
Salgo al jardín:
con la mirada desesperada
buceo en el cielo estrellado
buscando una respuesta,
con las mismas escaras en el alma.
Las mismas toneladas de algo
sobre el pecho;
las mismas heridas
de cuánto atrás todavía...
Aquí estoy de nuevo,
y jugando a las palabras
no soy nada.